domingo, 25 de octubre de 2020

CRelato Literario, 17Alí Babá y los Cuarenta Ladrones, IRovira

EL DINERO NO LO ES TODO


A continuación tienes nuestro vídeo del relato "el dinero no lo es todo". En él encontrarás muchos elementos de los que hemos hablado en el apartado anterior. ¡Pon el vídeo y disfruta de nuestro cuento! 😀




-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Si quieres leer nuestro relato para dar rienda suelta a tu imaginación también puedes hacerlo. Hemos puesto los enlaces a cada intertexto para que una vez que termines de leer, lo compruebes. Lo dejamos aquí:

El dinero no lo es todo


Érase una vez un hombre con la tez blanca como la nieve y el pelo negro como el azabache llamado Alí Babá. Iba caminando por un bosque oscuro, con árboles altos, caminos estrechos y animales salvajes.

De repente vio un destello azul y fue tras él para descubrir de qué se trataba. Se encontró con un lugar misterioso, se trataba de un lugar oscuro, resguardado y maldito. A la entrada se encontró una piña un poco singular, ¡estaba llena de musgo y barro!, tras intentar limpiarla frotando ¡¡¡chas!!! aparecieron dos ardillas. No eran dos ardillas normales ya que tenían el poder de conceder tres deseos, entre esos tres deseos no se podía pedir; ni doblarlos, ni la muerte de ningún ser humano. 

Alí Babá se quedó sorprendido, era algo que nunca le había pasado, por ello, pensó y pensó durante varias horas en que tres deseos pedir, tras meditarlo con mucha astucia y cautela, estos, fueron los tres deseos que pidió:

En primer lugar quería a alguien muy astuto que le ayudará a hacerse rico. En ese momento los dos genios dijeron las palabras mágicas y salió de la nada un gato muy parlanchín. Alí Babá no entendía nada porque él quería a un ser humano y no a un animal. Entonces, decidió pedir un segundo deseo que tuviera relación con las riquezas.

En segundo lugar pidió a las ardillas poder convertir en oro todo lo que tocaba. Así que ellas se lo concedieron. Probó a tocar la piña y se hizo de oro. No podía creerse su buena suerte, tenía tanta alegría que fue a contárselo a su mujer pero al tocarla, la convirtió en una estatua de oro. Se enfadó con las ardillas pero realmente ellas le habían concedido lo que él había pedido.

Y por último, el deseo que pidió fue que todo volviera a ser como antes ya que se dio cuenta que la avaricia le había hecho perder lo que más quería.

Cuando decidió volver a casa se encontró un mapa, después de todo lo que le había pasado no sabía si meterse en otra aventura, tras meditarlo, nuevamente decidió embarcarse en esta, tras analizar minuciosamente el mapa descubrió que… ¡Era un mapa del tesoro! pero después de la lección que acababa de vivir decidió que si encontraba dicho tesoro ya no quería ser rico. Por lo que, no se lo quedaría para él y buscaría la forma en la que toda la aldea saliera beneficiada.

Tras varios días de viaje por donde le indicaba el mapa, llegó una isla en la que había un hombre sabio e invidente que le indica que el tesoro se encuentra en el Reino del Trébol. Finalmente, llegó donde marcaba la X. Era una casa donde habían nacido 101 perritos. Para abrir la puerta vio que había una hoja con una reglas básicas en la que, uniendo cada letra inicial de estas salía una frase que sería la llave para entrar. Cuando consiguió descifrar el mensaje se trataba de la famosa frase “¡Ábrete sésamo!” y el tesoro no era nada de valor económico como es por ejemplo el poder tener oro, sin embargo eran 101 cachorros que necesitaban un hogar. 

Tras la experiencia que había vivido y con la ayuda de Robin Hood decidió ayudar a repartirlos entre la gente de su aldea que los quisiera adoptar para poder darles una buena calidad de vida y que de este modo, pudieran vivir felices para siempre.

FIN

No hay comentarios:

Publicar un comentario

CRelato Literario, 10Hansel y Gretel. VIII Molina.

  Las tres mellizas y la casa encantada En un inhóspito lugar, se encontraba un pueblecito rodeado de bosques profundos y oscuros, y con mon...