Relato Literario de La Cenicienta
En busca del zapato correcto
Hola soy Cenicienta y voy a contaros la historia de cómo pasé de tener unos tacones a unas zapatillas. Ese día amanecí temprano, parecía que iba a ser un día soleado. Y en los días soleados todo parece más bonito ¿verdad? Aunque hablaremos de este tema más tarde. Quise empezar este alegre día con mi canción favorita, Absurda Cenicienta de Chenoa [1].
Después bajé a desayunar a la terraza leyendo mi libro preferido, Romeo y Julieta de William Shakespeare [2], y es que este cuento me recuerda a mi historia, cuando conocí al príncipe Henry; teníamos obstáculos por nuestras diferencias de clase y familiares que no nos querían tener juntos. Pero bueno eso ahora es pasado.
Bajando al jardín, noté un profundo dolor en la parte trasera de mis pies, en la zona de los talones. Pensé que quizás era el momento de conseguir unos zapatos nuevos que además fueran cómodos y sin tacón, ya que me vería igual de bien.
Antes de ponerme en marcha, me preparé para la que sería una de las aventuras más caóticas de mi vida, fui entonces a mi tocador y entre todas las colonias, elegí el perfume de Carolina Herrera, Good Girl [3]. Ahora sí estaba preparada para esta aventura.
Pero…un momento primero tenía que pensar en que zapatos podrían servirme mejor, así que recorrí películas, series, libros, incluso cuadros de la tienda de Fnac para que me dieran ideas de cómo serían mis zapatos ideales.
Por cierto, ¿os he hablado ya de mi aparición en el juego Kingdom Hearts? [4] bueno, es una historia que tendré que contaros en otro momento con más detenimiento.
El primer lugar que visité de la Fnac fue la sección de libros, en concreto el libro de Pulgarcito, de Charles Perrault [5] este me dijo que sus botas de siete leguas le servían para correr muy muy rápido, pero yo solo quería un calzado para pasear tranquilamente en mi jardín. Así que él me recomendó el cuento del Mago de Oz, de Lyam Frank Baum [6]. En este cuento aparecían unos zapatos de rubí de color rojos, pero pensé que al ser de tacón, tampoco serían muy cómodos para mí, así que me dirigí a la otra punta de la Fnac a la sección de obras de arte. Allí había un cuadro titulado ‘Un par de zapatos’ de Van Gogh [7]. Estos zapatos me parecieron fantásticos y quería unos muy parecidos, eran perfectos.
Pero, espera, no puedo hacer estos zapatos yo sola, necesito la ayuda de un hada y de mis amigos los ratones. Así que, de vuelta a la sección de libros encontré el de la Bella durmiente de Charles Perrault [8], pero sus hadas no me podían ayudar a fabricar estos zapatos, y me dirigieron a la serie de los padrinos mágicos compuesta por Guy Moon [9]. Wanda y Cosmo me dijeron que solo podían conceder deseos a Timmy Turner, así que me fui a la película de Shrek de William Steig [10], para ver si la Dama fortuna, el hada de Shrek, podía ayudarme, pero pronto me di cuenta de que era malvada y no quería ayudarme. Inicié camino otra vez a la sección de obras de arte, donde encontré el cuadro del ‘Baile de las hadas’ de Nils Blommer [11]. Esas hadas si podían ayudarme, ¡menos mal! Pero… aún nos quedaba encontrar a los ratoncitos.
Tras pensar un largo rato, me acordé de que al lado de los padrinos mágicos, había una serie creada por Walt Disney llamada Mickey mouse [12], pero desgraciadamente él tampoco podía ayudarnos, él conocía a muchos ratones pero estaban en la sección de libros. Allí me encaminé, y encontré muchos libros, Geronimo Stilton de Elisabetta Dami [13], La Ratita Presumida de Teresa Sabate Rodie [14], El Ratoncito Pérez de Luis Coloma [15] incluso la película de Stuart Little de Sony Pictures [16]...No había suerte, ninguno podía ayudarme. Busqué más y más, hasta encontrarme con el libro de Dumbo [17] escrito por Helen Aberson, donde aparece un ratón, muy simpático que aunque tampoco me pudo ayudar, me dirigió al cuento popular, El Flautista de Hamelín escrito por los Hermanos Grimm [18], en el cual aparecían cientos de ratones. Pero desgraciadamente, tampoco encontré ayuda.
Como siempre, volví a la sección de obras, a decirle a las hadas que no había encontrado a ningún ratón que me pudiese ayudar. De camino hacia allí, de repente, me encontré con un cuadro, La danza de las ratas, de Van Kessel [19], donde aparecían varios ratones que sí sabían coser y si querían ayudarme, ¡menos mal!
Cuando todos estábamos juntos, fuimos a mi casa a fabricar los zapatos tan deseados y mientras, pusimos la película de Pretty woman producida por Touchstone Pictures [20], cuya trama me recordó a mi propia historia; nos encanta bailar y…sobre todo, al principio parece que no sabe vestir debido a su clase social, pero después de arreglarse…es una auténtica princesa…¡¡Anda!! ¡¡Como yo!! ¡¡Y yo también tengo mi película contando mi historia de amor!!, La Cenicienta producida por Walt Disney [21]. Las dos tenemos mucho en común, y a ninguna nos hacen falta unos tacones para vernos guapas. ¿Vosotros que pensáis?
[1] Chenoa, Absurda Cenicienta. (Shorthcut To heaven) (2007) [Canción]
[2] William Shakespeare, Romeo y Julieta (1597) [Libro canónico]
[3] Carolina Herrera, Good girl (2016) [Colonia]
[4] Square Enix, Kingdom Hearts (2002) [Juego]
[5] Charles Perrault, Pulgarcito (1985) [Libro]
[6] Lyam Frank Baum, Mago de Oz (1900) [Libro]
[7] Van Gogh, Un par de zapatos (1886) [Obra de arte]
[8] Charles Perrault, La bella durmiente (1697) [Libro]
[9] Guy Moon, Los padrinos mágicos (2001) [Serie]
[10] William Steig, Shrek (1990) [Libro]
[11] Nils Blommér, Baile de las hadas (1850) [Obra de arte]
[12] Walt Disney, Mickey Mouse (1928) [Serie]
[13]Elisabetta Dami, Gerónimo Stilton(2000)[Libro]
[14] Teresa Sabate Rodie, La ratita presumida (2004) [Libro]
[15] Luis Coloma, El Ratoncito Pérez (1902) [Libro]
[16] Sony Pictures, Stuart Little (1999) [Película]
[17] Helen Aberson e ilustrado por Harold Pearl, Dumbo (1941) [Libro]
[18] Hermanos Grimm, Flautista de Hamelín (1816) [Libro]
[19] Kessel, V. La danza de las ratas (1960) [Obra de arte]
[20] Touchstone Pictures, Pretty woman (1990) [Película]
[21] Walt Disney, La Cenicienta (1952) [Película]
