Este es nuestro relato literario, esperamos que os guste.
Era una tarde de otoño lluviosa, en la que Bertrand¹, un señor solitario conocido por su buen carácter y su bondad, decidió leer un viejo cuento que encontró en la empolvada estantería de su salón. El título decía Barba Azul². No tardó en sentir curiosidad y en destapar la dura portada de ese viejo libro que parecía que le llamaba. Al leerlo, quedó embelesado con la intrigante historia que se iba desarrollando a medida que las páginas avanzaban, hasta que empezó a sentir fuertes temblores y un inmenso dolor en su pecho. La vista se nubló y sus ojos se cerraron. Cuando los abrió nuevamente, se encontraba en un mundo totalmente diferente: no estaba en su lóbrego salón escuchando el sonido de la lluvia, sino que se encontraba en el interior de un grandioso castillo. Miró sus manos, eran distintas a las que estaba acostumbrado a ver. Asustado, se acercó a un espejo y se dio cuenta de que ya no era el mismo: tenía la barba azul y su rostro había cambiado totalmente. Se había convertido en el protagonista de la obra que estaba leyendo.
En su anterior vida no había encontrado nunca pareja, de manera que decidió aprovechar esta nueva oportunidad para conocer a diversas mujeres y así encontrar una compañera sentimental. Por ese motivo, colocó un cartel en la plaza del pueblo en el cual se anunciaba la intención de este de encontrar cónyuge. Al percatarse de esto, un grupo de muchachas se acercaron a leerlo y posteriormente acudieron al castillo a conocerlo. De todas ellas, solo una consiguió llamar su atención, pues llevaba consigo un libro que le hizo recordar cómo disfrutaba de esas noches en vela leyendo en su lóbrego salón.
Una vez elegida la candidata perfecta, se celebró una gran boda y esta pudo disfrutar de un prolongado tiempo de vida lleno de lujos y riquezas. Eran tiempos felices, hasta que un día él entró en la habitación llena de libros que le había otorgado a su esposa y percibió que había uno que estaba mal colocado y sin polvo. No pudo con la curiosidad, por lo que decidió cogerlo. Este resultó ser el diario de su esposa³ que parecía haber sido utilizado recientemente. Al abrirlo, quedó horrorizado al descubrir las atrocidades que había planeado hacerle, entre ellas, asesinarlo horneando dos pasteles, uno normal y otro envenenado para darle una muerte lenta y placentera⁴. Este trató de dejarlo cuidadosamente en su lugar y puso los pies en polvorosa fuera de esa habitación, espantado. Cuando llegó el momento, este la distrajo y le dio el cambiazo a los pasteles. La mujer comió el envenenado y pasadas las horas yació sobre el suelo.
Barba Azul, aterrado, arrastró el cuerpo sin vida y lo encerró con candado en la misma habitación que le había regalado, escondiendo aquella atrocidad. El suelo de aquella habitación había quedado ensangrentado y pronto el olor a putrefacción atravesaría las paredes.
Al notar la ausencia de la astuta muchacha, el pueblo empezó a sospechar y decidió llamar a la guardia. Acudieron a las instancias del castillo tres nobles detectives de apariencia similar, llamadas Teresa, Elena y Ana⁵ para interrogar al principal sospechoso de la desaparición, Barba Azul. Fueron largas horas de interrogatorio a las que lo sometieron, donde recordó su anterior vida. Los recuerdos lo abrumaron, causándole un alto grado de estrés, desesperación y culpabilidad, llevándole así a la confesión del crimen⁶.
[¹] France, A. (1920). The seven wives of Bluebeard and other marvelous tales. El protagonista se llama igual que el Barba Azul de esta novela, Bertrand de Montragoux. Además, en esta historia Barba Azul es la víctima y las mujeres las perpetradoras. Por eso, en nuestra versión es la mujer la que intenta asesinarlo.
[²] Perrault, C. (1695). Bluebeard. Se hace mención de elementos que aparecen en la historia original de Barba Azul: el castillo lleno de lujos, la boda, el descubrimiento al abrir la habitación prohibida y el posterior asesinato de la esposa.
[³] Wilhelmy, A (2014). Les Sagns. En esta obra las mujeres plasmaron en sus diarios los sentimientos que sentían cuando eran las esposas de Barba Azul. En este caso, la esposa expresa sentimientos de ira y planea en su diario la forma en la que va a asesinar a su marido.
[⁴] Brothers, G. (1812). The Robber Bridegroom. Se trata de una versión similar al cuento original, pues la única diferencia relevante se trata de un detalle antes de matar a las anteriores esposas de Barba Azul: les pedía hornear un pastel de carne. En esta versión la esposa hace dos pasteles por iniciativa propia, de los cuales uno está envenenado y el otro no.
[⁵] Company, M. y Capdevila, R. (2014). Las Tres Mellizas y Barba Azul. Las tres mellizas en este caso hacen el papel de las nobles detectives que se encargan de investigar el caso e interrogar a Barba Azul.
[⁶] King, S. (2010). A Good Marriage. Al igual que en esta versión, la figura de un detective y la confesión del crimen forman parte del desenlace de la historia.
Gracias por vuestra atención, ¡hasta la próxima!
