Hace mucho tiempo, en un lugar cuyo nombre no me viene a la memoria, sucedió un hecho jamás visto. La leyenda cuenta que un escritor muy conocido en el pueblo, de nombre Charles P., estaba tan centrado en crear un personaje legendario que fantaseaba día y noche en cómo sería este. Pero solo le venía una cosa clara a la mente, este personaje debía tener un elemento que le distinguiera del resto, unos guantes dorados, al igual que las botas, distinguían a aquel mítico personaje llamado Gato con Botas, el cual no podía quitarse de la cabeza. Dicen que estaba tan obsesionado que pasaba tanto tiempo en las nubes hasta el punto de olvidarse de comer durante días.
Una mañana mientras se despertaba Charles notó que algo no estaba bien, lo primero que vio al abrir sus ojos fueron unos guantes dorados que le cubrían las manos y relucían por encima de la manta, no recordaba haberse puesto unos guantes para dormir la noche anterior. Tras un largo bostezo pasó la lengua por cada uno de sus dientes y para su sorpresa solo encontró pequeños colmillos, cosa que hizo que se llevara rápidamente las manos a la cara y descubriese unos bigotes allí donde antes no había nada. Charles no cabía en su asombro, ¡no entendía nada! Fue entonces cuando a toda prisa se levantó de la cama para mirarse en el espejo que tenía en la cómoda, pero al incorporarse e intentar bajar de la cama no se fijó en las cortas patas peludas que tenía donde antaño tenía unas largas piernas, por lo que cayó y se dió de bruces contra el suelo. Tuvo que arrastrar una silla para poder llegar al espejo, pero cuando por fin estuvo ante este se quedó boquiabierto, no podía creer lo que estaba viendo, ¡se había convertido en un gato!
Tenía que pedir ayuda. Cogió una camisa un tanto deshilachada que usaba para estar por casa dado que se sentía desnudo y, dando trompicones ya que la camisa era enorme comparado con su cuerpo, salió corriendo como pudo a pedir ayuda. Giró la esquina de su casa en busca de su vecino Barba Azul, quien solía decir que estaba familiarizado con sucesos extraños, pero no se percató de que aquella ya no era su casa, sino la de los famosos Grimm, conocidos por capturar a criaturas especiales. Estos no tardaron en capturarlo y lo metieron en una habitación un tanto especial, reservada para animales peculiares. En aquel lugar se encontró con 3 cerditos, 3 ratones ciegos y un asno, y para su sorpresa, todos hablaban. Charles pensó que aquello debía ser una pesadilla y decidió golpearse en la cara para despertarse, pero nada surtía efecto, fue entonces cuando el asno sorprendido al ver tal escena se acercó todo lo que pudo e intentó tranquilizarlo. Este le dijo que se llamaba Asno y que todos los allí presentes, habían sido secuestrados por unas brujas caza recompensas mientras iban a visitar a su amigo, un ogro verde, en Muy Muy Lejano. Pero antes de que Asno acabase de hablar, unos golpes sonaron en la ventana de aquella habitación tan lúgubre, y a través de ella vislumbraron la sombra de una figura muy esbelta. Seguidamente, la ventana se abrió y tras esta apareció alguien que nuestro protagonista jamás hubiera pensado, ¡era el mismísimo Gato con Botas! A pesar de que se quedó completamente ensimismado ante su presencia, no había tiempo que perder, el felino dio tal salto que recorrió la sala completa y fue liberando uno a uno a los presentes, hasta que llegó al gato, donde por un momento se le pudo ver cierta cara de sorpresa antes de dirigirse de nuevo rumbo a la ventana. Se las apañaron como pudieron para salir de allí y se dirigieron rumbo al oeste, de vuelta a Muy Muy Lejano.
Toda esta situación había hecho que Charles olvidara casi por completo quien era, y a medida que avanzaban huyendo de aquel pueblo comprendió que aquel tampoco era su hogar, estaba en un lugar completamente desconocido, por lo que no se lo pensó dos veces y siguió con aquella compañía. Tiempo después, ya un tanto más recompuesto y decidido a agradecerle a Gato que le hubiese salvado, Charles se le acercó y le dijo que era un gran fan suyo y que se sabía al dedillo toda su historia y cómo mediante la astucia y el engaño consiguió ayudar a su amo, pero al oír esto Gato le dijo que esa vida ya había quedado atrás y sus días de caza fortunas habían terminado. Ahora tenía una nueva vida, era un justiciero cuya labor era ayudar a aquellos que estaban indefensos, ya fueran animales o personas. Fue entonces cuando Gato se percató de algo que le resultaba familiar en Charles, al igual que él llevaba unas botas, el otro gato llevaba unos guantes dorados que relucían allá por donde pasase y se dijo para sí entre carcajadas “parece ser que estoy ante el mismísimo Gato con Guantes”.
El tiempo pasó, la amistad entre ambos gatos creció y fueron muchas las aventuras que juntos vivieron, y gracias a estas surgió la leyenda de un desconocido personaje, la leyenda de Charles, el Gato con Guantes.
NOTAS:
A lo largo de la historia aparecen referencias al autor Charles Perrault, utilizando en lo que se basó para crear este personaje y algún otro personaje literario de Perrault; de igual manera la aparición de los hermanos Grimm, personajes importantes del universo cinematográfico, etc., y por último, la evolución del personaje con el antes y el después del Gato con Botas.
