jueves, 5 de noviembre de 2020

CRelato Literario, 2Cenicienta, VBeneito.

 

Por último, expondremos nuestro literario. Para realizarlo nos hemos basado en en algunos elementos de la Cenicienta, los cuales explicaremos al final del relato.

 

UNA HISTORIA PARA RECORDAR

Hace algunos años unas jóvenes hermanas decidieron pasar una noche en una pequeña cabaña en un pintoresco pueblo. Por la mañana, decidieron caminar por los alrededores para echar un vistazo. A lo lejos, vieron una casita que estaba iluminada, así que decidieron acercarse. Tocaron a la puerta pero nadie salió a recibirles. Timbraron a la puerta una segunda vez y esta se abrió. Las chicas se miraron entre ellas y entraron lentamente, con precaución.

Una vez dentro buscaron a los dueños de la casa, la curiosidad las invadía. Buscaron y buscaron en las innumerables habitaciones y no encontraron a nadie. Pero, en una de ellas vieron un enorme vestidor y no dudaron en probar todo lo que allí había. Les extrañó que solo hubiera un par de zapatitos de cristal (4) entre tanta ropa. Una a una fueron probándoselos. A Bea le apretaba tanto que ni siquiera podía andar, a Irene le quedaban grandes. Por último, llegó el turno de Blanca; enseguida supieron que esos zapatitos estaban hechos para ella. Le quedaban tan bien que decidió llevárselos. Irene y Bea, envidiosas de que su hermana (1) hubiera encontrado algo que le quedaba bien, decidieron llevarse algunos vestidos (hermanastras). Salieron corriendo al escuchar un ruido que provenía de la habitación de al lado y volvieron veloces a su casa.

Cuando amaneció Irene y Bea se pusieron los vestidos que se habían llevado el día anterior, les gustaba alardear de tener vestidos nuevos. Blanca, por su parte, decidió guardar  los zapatitos en una mochila para dejarlos donde los había encontrado, no le parecía bien quedarse algo que no es suyo.

Volvieron a la casa y nuevamente la puerta se abrió al segundo toque. Una vez dentro Irene y Bea buscaron joyas, dinero o cualquier cosa de valor que pudieran llevarse. Blanca fue rápidamente al vestidor para dejar los zapatos pero no le dio tiempo. Se sobresaltó al ver que no estaba sola, un chico moreno y vestido de azul, que parecía un príncipe (2) buscaba algo entre la ropa. Con un poco de miedo le preguntó:

-     ¿Quién eres y qué haces aquí?

-     Lo mismo me pregunto yo. –Contestó él-.

Tras un  breve silencio ambos salieron corriendo. Alguien había entrado en la habitación y parecía muy enfadado. Se escondieron dentro de un armario y por la ranura pudieron observar cómo una mujer gritaba enfadada que le habían robado.

El joven le dijo a Blanca que debían salir y dar la cara ya que él no estaba haciendo nada malo. Ella le explicó que había entrado para devolver algo que se había llevado el día anterior. Estaba avergonzada por haber cogido algo que no era suyo. Le enseñó los zapatos y rápidamente el chico los cogió y salió del armario. Nada más verle la mujer empezó a gritarle:

-     ¡Querías robarme los zapatos que me regaló tu padre! Eres un ladrón y un maleducado. ¡Estás castigado! Esta noche no irás a las fiestas del pueblo. 

Blanca lo observaba todo desde el interior del armario, no entendía lo que pasaba. Dedujo que la mujer y el chico de azul se conocían. Cuando la señora salió de la habitación el joven le dijo a Blanca que se tenía que ir antes de que su madrastra (3) la viera.

Volvió a casa un poco apenada por lo que había pasado. Una vez allí sus amigas le dijeron que se habían enterado que por la noche había una fiesta y que querían ir, se habían llevado otros dos vestidos para esa noche. Blanca, por su parte, no tenía ganas de ir pero no le apetecía quedarse sola en casa así que las acompañó.

Una vez en el baile, no se sentía cómoda, veía que todos a su alrededor iban bien vestidos y a ella no le había dado tiempo a ponerse algo más festivo. Salió al jardín a tomar el aire. El ambiente de la fiesta no le gustaba y prefería estar sola. Se puso triste al pensar en que sus hermanas se divertían mientras lucían sus hermosos vestidos. 

De repente, de la pequeña fuente que brotaba en el jardín apareció una pequeña hada. Esta le dijo que era Carolina, su hada madrina (5) y que le concedería un deseo. Blanca no se lo pensó y le pidió volver a ver al chico de azul para disculparse y darle las gracias por no chivarse a su madrastra de que le había quitado los zapatos. El hada, emocionada, le contestó que estaba muy orgullosa de ella, que cualquier otra persona en su lugar le hubiera pedido un vestido asombroso para destacar en la fiesta, pero ella había seguido a su corazón.

 

Relaciones intertextuales:

 

·         Hermanas (1): Irene y Bea son las hermanastras. Cumplen con el canon de ser envidiosas y persuadir a Blanca para que haga cosas que no quiere hacer. Además, de no tener conciencia y seguir robando vestido y joyas en la casa solo para este más guapas.

 

·         Príncipe (2): es el chico moreno vestido de azul. No queríamos mostrar al típico Príncipe azul guapo que salva a la princesa con un beso. Por eso, en esta historia Blanca se mete en líos sola e intenta arreglar sus problemas sin ayuda. Aunque el chico finalmente da la cara por ella, es Blanca la que tiene iniciativa y él es su apoyo. 

 

·         Madrastra (3): la madrastra sigue el tono de ser una mujer pero no queríamos que su apariencia fuera parte de la representación del personaje. Por este motivo no se nombra si la madrastra es joven o mayor, guapa o fea… Creemos que si decimos que la madrastra es mala y además es mayor y fea, le estamos haciendo un flaco favor a la lucha contra los cánones de belleza establecidos. Tampoco hemos querido que la madrastra representada en la historia sea la madrastra de Blanca porque para nosotras es importante no representar una "lucha entre mujeres" como se muestran en tantas historias para niños y niñas. Por último, lo que hace a la madrastra ser la madrastra es la predisposición que tiene para pensar mal del chico de azul (su hijastro) y no escuchar lo que él tiene que decir.

 

·         Zapato de cristal (4): el zapato es lo que une a Blanca y al chico de azul, es el hilo conductor de la historia. En nuestro cuento no es el hombre el que busca desesperadamente a la princesa si no que gracias al zapato los jóvenes se encuentran de manera casual.

 

·         Hada madrina (5): es prácticamente el mismo personaje que en la Cenicienta. Un hada que aparece para ayudar a Blanca cuando lo necesita. En esta historia, Carolina, el hada madrina, representa la moraleja de la historia al dar la enhorabuena a Blanca por su deseo. Ella pide poder ver al chico de azul y agradecerle lo que ha hecho por ella y no un hermoso vestido, lo que quiere decir que hay que ser buena persona y no fijarse tanto en el físico.

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